jueves, 1 de agosto de 2013
Madrugada
Esta madrugada me tomé un tiempo para recordar esos momentos bonitos contigo. Debo admitir que es algo que llevaba días evitando hacer por miedo. Miedo a que me hiciera extrañarte o mucho peor, miedo a quererte conmigo de nuevo. Pero me atreví a hacerlo y para mi sorpresa, lo único que me trajo fue serenidad y comprensión.
Serenidad, porque todo este tiempo había estado tratando de mantener mi cabeza ocupada intentando no pensarte, o si te pensaba recordando solo las cosas malas. Supongo que es una manera que tienen nuestras mentes de bloquear algunas cosas. Un modo de defensa propia. Pero te recordé y me alegra haberlo hecho. Recordé como me hacías reír, como te fuiste convirtiendo en mi persona favorita y como me fui enamorando de ti.
Y comprensión, porque ahora entiendo que a pesar de los momentos malos, hubieron muchos buenos. Entiendo que te amé pero que ya no hay nada que extrañar porque tú cambiaste. Y ciertamente, yo también lo hice. Y no hay nada de malo en ello. No podemos vivir en una eterna nostalgia, en esa búsqueda infinita de algo que fue y ya no es.
No te voy a mentir, me lastimaste y aun me duele. Pero así como me lastimaste, me hiciste reír. Quiero que sepas que te amo, no como antes por supuesto, pero te amo a ti. Como persona. Sin rencores ni venganza.
Inspiration quote:
“Cada persona que pasa por nuestra vida es única.Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.”
Jorge Luís Borges
jueves, 25 de julio de 2013
No tan tal para cual
Hoy volví a escuchar todas las canciones que me gustaban y que tu me pedías que cambiara, añadí de nuevo a mi lista de " películas por ver" esas que yo quería ver contigo pero que a ti no te interesaban mucho y terminé olvidando, me levanté con ganas de ver a mis viejos amigos, esos que a ti no te caían muy bien. Recordé lugares a los que solía ir, cosas que disfrutaba hacer. Recordé las pocas veces en las que te interesaste en preguntarme que estaba leyendo cuando me veías haciéndolo y luego me recordé a mi misma ofreciéndote uno de mis libros favoritos para que lo leyeras. Te recuerdo sonriendo, fingiendo un poco de interés para no herir mis sentimientos y diciendo que algún día lo harías. Pero yo sabía cómo aborrecías leer, así que accedí a leerte las frases que había resaltado. Tú replicaste que ahora ya no podrías leerlo, ya te había contado el final. Se que igual nunca estuvo en tus intereses leer nada.
... Últimamente era una versión censurada, modificada y reprimida de mi cuando estaba contigo.
miércoles, 24 de julio de 2013
CERRANDO PUERTAS
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste ya a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes.¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes.¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender “tu televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver.
Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo.
- Paulo Coelho
sábado, 20 de julio de 2013
El amor
El amor
En nuestras pequeñas cabezas llevamos una especie de chip insertado. Todos nosotros. Quieras o no. Te creas diferente o no. A ese chip yo le llamo "Estereotipos sociales" .
La verdad es , que si eres un ser humano que se relaciona y convive con otros seres humanos vas a tenerlo y como su nombre lo dice son esas ideas o patrones aceptados por la sociedad.
Ustedes se preguntarán que tiene que ver esto con el amor. La mayoría de nosotros posee una idea bastante conceptualizada de esta cuestión llamada amor.
Tan solo imagínate por la calle, vas caminando y ves a una pareja de personas ancianas tomadas de la mano. El primer pensamiento que cruza tu mente es algo como "Qué adorable. Eso si es amor de verdad" .
O recuerda esa pareja que todos tenemos de amigos, esa pareja que están juntos desde hace algunos años. Tu piensas " Ya llevan bastante tiempo y mira que felices se ven aun. Yo quiero una relación así"
El punto es que tenemos la costumbre de pensar que el tiempo y el amor verdadero deben ir de la mano. Porque si no es así, este amor es falso ó vacío. De allí la conocida frase "Hasta que la muerte nos separe" como sello para el estereotipo social.
Pero les tengo una noticia, nos han estado mintiendo todo este tiempo. El amor verdadero no se cuenta con las arrugas.
¿Sáben cúal es mi visión de el amor?
Amor es el sudor de tus manos y tu boca tartamudeante al saludar a esa persona. Es esa sensación de que tu corazón se va a salir de tu pecho por un simple abrazo. Amor son esas ganas frenéticas de verla sin importar hora o lugar. Esa corriente eléctrica que te sube desde la punta de los pies hasta la cabeza solo al rozar sus labios. Amor es hacer cosas que jamás hiciste por nadie más, es aprender a dar sin esperar recibir a cambio, arriesgar cada parte de ti por esa persona, amor es reír y llorar.
No se rige por el tiempo, puede durar entre un minuto y una vida entera pero, generalmente son amores cortos. Los sentimientos son tan fuertes que suelen incluso hacer imposible que las dos personas estén juntas. Así como dice Coelho "Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirá, siempre, alcanzar un final feliz."
Allá ustedes con sus "hasta que la muerte nos separe" y sus anillos de bodas, allá ustedes con sus amores comunes, duraderos y despacios . Pero algún día, encontrarán a esa persona que les pondrá el mundo de cabeza y es allí cuando conocerán el amor. El de verdad.
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